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Entrevista Miguel Moreno

Miguel Moreno se diploma en Fisioterapia en el año 2001. Posteriormente realiza varios máster en fisioterapia del deporte y de fisioterapia invasiva por las Universidades Alfonso X el Sabio y San Pablo CEU, respectivamente.

En la actualidad es presidente de la Asociación Española de fisioterapeutas del deporte y director del centro de fisioterapia y medicina deportiva Las Gaunas en Logroño, La Rioja.

Entrevista realizada por Xisco Sanz en Marzo 2017.

Entrevista:

Llevas varios años trabajando como fisioterapeuta, y concretamente en algo que te apasiona como la fisioterapia deportiva; pero ¿Cómo un apersona tan joven llega a ser presidente de la Asociación Española de Fisioterapia del Deporte y la Actividad Física (AEF-DAF)?

Nada más terminar la universidad, allá por el 2001, tuve la suerte de poder colaborar con uno de los pilares de la fisioterapia española, con el profesor D. Pedro Vergara, de Valencia. Especialista en fisioterapia respiratoria, y referente internacional en la materia. Me inculcó el amor y el respeto por esta profesión, y me enseñó cómo todos nosotros podíamos hacer de la fisioterapia una disciplina mejor, desde nuestras consultas y desde nuestro “voluntariado” en la Asociación Española de Fisioterapeutas (AEF) o en los Colegios Profesionales de cada comunidad.

Con 22 años volví a casa, a mi Logroño natal, y con varios amigos nos hicimos cargo de la delegación autonómica de la AEF en La Rioja. En 2005 creamos el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de La Rioja (COFLR), y organizamos el X Congreso Nacional de Fisioterapia del Deporte en Logroño.

Tras 10 años en la Junta de Gobierno del COFLR, el siguiente paso fue la creación de la Asociación Española de Fisioterapeutas del Deporte y la Actividad Física (AEF-DAF) en la que estamos inmersos, y organizando el XV Congreso Nacional de Fisioterapia, y el I Congreso Nacional de la AEF-DAF, en Logroño, del 9 al 11 de noviembre de 2017, al que aprovecho la ocasión para invitaros.

¿Cuáles son los principales objetivos de esta asociación?

Es necesario que los fisioterapeutas que desarrollan una especialidad como la Fisioterapia del Deporte y la Actividad Física tengan una organización detrás que les represente, de forma conjunta, ante las instituciones nacionales e internacionales.

Debemos conocer cuál es la situación de la fisioterapia del deporte en España, cuáles son nuestras necesidades, nuestras fortalezas, nuestros problemas, nuestros anhelos. Es necesario establecer un perfil del fisioterapeuta del deporte, qué significa esto, y qué formación debería tener para así ser considerado.

Es importante ir creando las diferentes comisiones de trabajo que ayuden a que esta sociedad científica pueda ir creciendo, y que sea un referente de la fisioterapia y de la medicina del deporte española.

¿Cuál es el papel de un fisioterapeuta en un equipo o club? Y ¿Qué diferencia puede haber si uno se dedica a un solo deportista?

El fisioterapeuta tiene un papel central en el buen funcionamiento de un club. Forma parte del equipo técnico, pero a la vez está inmerso en la plantilla de jugadores. Desarrollamos nuestra actividad en el vestuario, en el centro del espacio natural del jugador. Allí donde es más vulnerable, dónde está más cómodo o relajado. Nuestra camilla es un diván dónde se recuperan lesiones físicas y emocionales.

Nuestra labor por lo tanto va mucho más allá de la recuperación o la prevención de estas lesiones. En muchas ocasiones somos un catalizador dentro del club, manejando con equilibrio situaciones complejas desde el punto de vista emocional o personal, que afectan tanto a jugadores como a técnicos. Las cualidades de un fisioterapeuta que sepa desarrollar su actividad de forma equilibrada son muy apreciadas, tanto o más que los conocimientos técnicos y profesionales.

Cuando se trabaja con un solo deportista, esa relación fisio-jugador todavía es más íntima, es más potente, siendo el fisioterapeuta uno de los apoyos más relevantes del jugador. El esfuerzo y la preocupación del fisioterapeuta está centrado en un solo jugador, y la responsabilidad también.

Es importante ir creando las diferentes comisiones de trabajo que ayuden a que esta sociedad científica pueda ir creciendo..

Miguel Moreno



En redes sociales existe mucho debate sobre las competencias de un fisioterapeuta y un preparador físico, sé que defiendes el trabajo en conjunto entre ambos, pero ¿Crees que se solapan funciones? ¿hasta dónde puede o debe llegar cada uno?

Hoy por hoy están muy claras las competencias de unos y de otros. Los únicos profesionales SANITARIOS del ejercicio y la actividad física son el médico especialista en medicina deportiva y el fisioterapeuta. Eso es un hecho. Los fisioterapeutas llevamos utilizando el ejercicio en sus diferentes variantes y modalidades para la recuperación y la prevención de lesiones y de enfermedades desde los albores de la profesión. El ejercicio es inherente al fisioterapeuta. Sólo aquellos que desconocen lo que es la fisioterapia piensan que nuestros tratamientos son pasivos. En absoluto. Nuestra principal herramienta de tratamiento es el ejercicio y la actividad física.

Me sorprende cuando escucho o leo reflexiones, aparentemente sesudas y bien formadas, sobre lo que deberíamos hacer unos y otros, y sin embargo carecen de fundamento, demuestran el desconocimiento de la realidad de ambas profesiones.

Me duele este debate porque es dañino para todos. Somos dos profesiones hermanas que desarrollan su actividad con un único fin, cuidar, mejorar, y optimizar a nuestros deportistas. Y esto SÓLO lo podemos hacer si trabajamos de la mano.

El concepto de equipo multidisciplinar se creó precisamente para que diferentes profesiones pudiesen tener un punto de encuentro, una zona donde libremente se pueda hablar, opinar y proponer acciones, con el fin de mejorar a nuestros deportistas o pacientes, pero sin una estructura piramidal o encorsetada. Es un espacio libre, donde los conocimientos y la experiencia de cada disciplina se solapan, y se retroalimentan para poder establecer el mejor procedimiento para nuestros jugadores.

Yo defiendo la existencia de áreas competenciales solapadas, pero esto no quiere decir que una profesión pueda realizar un trabajo sobre un sector de población determinado de forma autónoma, sino que en el marco de un equipo multidisciplinar, a lo largo de un proceso de recuperación de una lesión, que incluye desde el tratamiento en sus diferentes fases hasta la prevención de la misma, los profesionales que formamos parte de este equipo desarrollen su actividad, en cada fase, dentro de sus competencias, bajo la supervisión del profesional que en esa fase deba guiar al equipo.

Hay una reflexión de uno de los readaptadores más importantes de nuestro país, que define bastante bien las competencias y objetivos del trabajo de cada profesión: “El fisioterapeuta prepara al deportista para entrenar, el preparador físico para competir, y el entrenador para rendir”. Juanjo Brau, readaptador del F.C. Barcelona.

Debemos ser capaces de reconocer nuestras fortalezas y nuestras debilidades como profesión, y sólo así conseguiremos trabajar para y por el deportista, dejando de mirarnos el ombligo, y plantear debates o discusiones en un escenario absolutamente egoísta y corporativista.

La fisioterapia en general y concretamente la fisioterapia del deporte ha evolucionado mucho en los últimos años, ¿cuál crees que es el futuro de estas?

La fisioterapia es una disciplina joven con un gran futuro por delante. Hemos ido ampliando a lo largo de nuestra corta vida tanto las áreas donde desarrollar nuestro trabajo como los modelos asistenciales, dando respuesta a las necesidades de la sociedad. Y este proceso seguirá su curso. Hay grandes áreas de especialización en la fisioterapia con gran potencial que se irán desarrollando en los próximos años, y otras áreas ya exploradas y con gran tradición en la fisioterapia, como es el desarrollo de nuestra profesión en el ámbito del deporte, que seguirán evolucionando y dando respuestas a nuestros deportistas.

Nuestra especialidad tiene una evidencia eminentemente clínica, y en los próximos años, deberemos potenciar la investigación, tanto para afianzar tratamientos, algoritmos y modelos que hoy usamos, como para desarrollar nuevos. Tenemos un cuerpo de clínicos muy potente, y ahora debemos trabajar por conseguir también un cuerpo de investigadores acorde.
La universidad española debe dar un paso al frente, apostando claramente por la investigación en fisioterapia, generando grupos de investigación específicos, y que no necesariamente tengan por qué impartir docencia en grado. Los docentes que impartan las asignaturas propias de la fisioterapia en grado, que luego los alumnos van a aplicar en su práctica clínica diaria, deben ser fisioterapeutas expertos en sus áreas, con amplia experiencia en práctica clínica real con pacientes. No estoy de acuerdo con el modelo donde el profesor debe ser necesariamente docente, clínico e investigador (si lo es, mucho mejor, claro) y mucho menos el modelo donde el docente que desarrolla su principal actividad en la práctica clínica diaria, y sin embargo está en la universidad aportando su conocimiento a los alumnos, lo haga con contratos de baja calidad y remuneración. Si queremos apostar claramente por el futuro, este empieza en las universidades, mediante la adquisición de un buen cuerpo docente, y el reconocimiento y la dignificación de su trabajo en la universidad.

Debemos buscar la excelencia y la solidez científica que los estudios nos aportan, pero siendo conscientes de la idiosincrasia de nuestra profesión, y sin perder el norte dejándonos llevar por las corrientes excesivamente basadas en la evidencia, que, en ocasiones, son restrictivas y reduccionistas. El equilibrio es la clave.

En la actualidad existen numerosos cursos o masters en diferentes especialidades de fisioterapia, ¿consideras que estas formaciones deben ser incluidas en el grado? ¿Las consideras necesarias, moda o negocio?

La formación de grado debe aportar el conocimiento necesario y suficiente para el desempeño con garantías de la profesión, y aunque nos gustaría incluir en ella todas las técnicas, especializaciones, corrientes metodológicas y de tratamiento existentes, es imposible.

La formación de grado nos da la formación básica para poder trabajar como fisioterapeutas, pero la especialización debe ser adquirida mediante la formación de postgrado. Existen determinadas formaciones que deben adquirirse una vez que hemos empezado a trabajar, para poder ir implementando esos conocimientos de forma gradual en nuestra sistemática particular de evaluación, diagnóstico y tratamiento. Son formaciones que requieren de la puesta en práctica sobre pacientes reales de forma constante, y eso no es posible durante el grado. Otras formaciones, sin embargo, requieren de una experiencia profesional dilatada para poder sacar el rendimiento a ese postgrado. No todas las formaciones de postgrado son para todos los compañeros en cualquier momento de su vida laboral, les recomiendo que antes de matricularse en estos cursos o master valoren bien la idoneidad del momento en que se plantean hacerlo, esto ayudará a optimizar recursos y esfuerzos.

Hace poco has sido acreditado en ecografía del aparato locomotor por la Sociedad Española de Ecografía (S.E.ECO), ¿consideras que la ecografía es una herramienta interesante para un fisioterapeuta? ¿Qué puede aportar?

La ecografía es una herramienta indispensable tanto en la práctica clínica actual del fisioterapeuta como en la investigación en fisioterapia. Nos permite fortalecer nuestra evaluación, visualizar las estructuras del aparato locomotor y realizar sobre ellas análisis morfológicos y funcionales. Lo que no debe hacer es sustituir nuestra anamnesis, nuestra exploración y evaluación manual. Es simplemente un método complementario que nos aporta una información que sirve para descartar o apoyar nuestras hipótesis fruto de nuestra valoración, que nos permite elaborar con mayor precisión el diagnóstico de fisioterapia (que no un diagnóstico médico, que no es ni nuestro ánimo, ni nuestra competencia) con el fin de plantear el tratamiento más indicado para nuestros pacientes, y si éste es un tratamiento de fisioterapia invasiva en cualquiera de sus modalidades, que sea realizado de forma segura y precisa sobre la estructura diana. Nos permite evaluar el proceso de recuperación de nuestros deportistas, y tomar las decisiones adecuadas con datos objetivos.

Lo que nos define son las manos, no los transductores ni las máquinas, que son sólo apoyos complementarios a nuestra profesión.

Como profesor y especialista en Electrolisis Percutánea Intratisular (EPI®) y otras técnicas de fisioterapia invasiva ¿Qué pueden aportar estas a nuestros pacientes? ¿Consideras que son técnicas válidas para todo tipo de pacientes?

Las técnicas de fisioterapia invasiva han supuesto un gran avance para el manejo de las lesiones del aparato locomotor, y la EPI® es probablemente la más relevante de todas ellas, y la que ha generado con su aparición y desarrollo toda una especialización en fisioterapia. Es una técnica muy potente, con gran presente y futuro, pero que no hay que banalizar. Ni todos los pacientes, ni todas las lesiones, incluso hablando de una misma patología, necesariamente deben ser tratadas con EPI®. Hay que evaluar de forma correcta la situación clínica de la lesión, conocer bien los efectos que buscas con la EPI®, y saber si esos efectos son los que necesita esa estructura. Es importante ser selectivo y saber qué tratamiento, para qué paciente, en qué lesión, y qué momento de la historia natural de la evolución de esa lesión nos encontramos, para plantear un tratamiento u otro. Esa es la clave. No existen tratamientos panaceas, al menos no todavía. 😉


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